Revista physis 20 indd



Baixar 243.76 Kb.
Pdf preview
Página7/17
Encontro23.04.2021
Tamanho243.76 Kb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   ...   17
129

cuerpo

En lugar de resolver estos problemas de forma aislada y como si fuera una 

patología individual, las Madres y otros vecinos del barrio sospechan e identifican 

algunos factores de contaminación en el barrio: los transformadores de la energía 

eléctrica, las fumigaciones de los campos de soja colindantes a las viviendas, el 

suministro de agua. Se dan cuenta que algo las está dañando, desde la percepción 

y la afección por el padecimiento de sus familiares. Entre la percepción de la 

situación y los sentimientos que les genera, entre la preocupación, la angustia, el 

dolor, comienza la movilización para buscar en primer lugar el esclarecimiento de 

los problemas y la intervención de las autoridades en su solución.

A nosotras también nos movilizó mucho el dolor… vos sabés que tu vecino tiene un 

hijo enfermo, o tiene un nieto y una sabe el dolor que siente, sabe lo que siente una 

mamá con un hijo con un cáncer o una leucemia, una sabe y sabemos hasta dónde 

puede llegar esa criatura, eso a nosotros nos moviliza y nos movilizó siempre…

¿Y sabés de dónde sacás más fuerza? Cuando te quitan un hijo no te lo devuelven, 

te quitan todo, porque también perdí mi marido. Entonces ésa es la fuerza que te da 

para seguir. Porque si perdiste un hijo no querés perder otro, porque si perdiste un 

marido no querés perder otro ser querido. Porque no te van a devolver la vida de tu 

hijo ni te van a dar la solución a los problemas. Y las soluciones no te vuelven y tenés 

que andar luchando cuando un remedio tendría que estar ahí.

Uno de los aspectos de las prácticas de autoorganización es la movilización 

ciudadana a partir de los sentimientos de dolor tanto como de defensa de la vida, 

una voluntad y una fuerza de existir que pone a los cuerpos en movimiento. 

En el caso de las Madres, no hay una toma de conciencia de la situación como 

si fuera una adquisición racional de ideas sobre el problema, sino que hay una 

afectación de los cuerpos, sentimientos y sensaciones a partir de lo cual se 

origina la acción. 

Como podremos apreciar en la descripción de la experiencia de las Madres

la situación que enfrenta la ciudadanía afectada por un problema ambiental, con 

efectos sobre su salud, sobre sus vidas, es de soledad ante el daño, no hay estructuras 

institucionales que actúen en la prevención, protección o remediación del daño:

Ellos, con las fumigaciones, nos han fumigado con avionetas, no les importó la 

gente, nadie fue capaz de decir: No, hay un barrio cerca... No, si no salía la gente, 

si no salíamos nosotros a pelear, esto todavía lo seguirían haciendo. Se frenaron 

gracias a la pelea. La organización surgió porque tuvimos que defendernos de algo 

que nos estaba dañando.




| M

au

ri



ci

o B


er

g

er



, F

ra

n



ci

sc

o O



rt

eg

a |



130

Physis Revista de Saúde Coletiva, Rio de Janeiro, 

20 [ 1 ]: 119-143, 2010

La pelea… viste que hay un dicho de una araña que cuando vos la tocás… Nosotras 

tenemos que hacer eso, tratar de defendernos solas con lo que tenemos, que son 

pocos recursos.

Defenderse solas con los pocos recursos que tienen: sus personas, sus propios 

cuerpos en primer lugar, las facultades emotivas, afectivas, cognitivas que ponen 

en juego para la autoorganización. Estas facultades no son algo objetivo que 

tiene lugar en el cuerpo sino una genérica capacidad de actuación que sucede 

entre los cuerpos (VIRNO, 2005).

Nuestra percepción del mundo está estructurada por nuestras capacidades 

para y experiencias de acción, de allí que el establecimiento de los fines de la 

acción se puede explicar haciendo referencia a la corporalidad de los actores, y a 

las metas como algo que surge de la acción misma (JOAS, 1996). 

Son las capacidades, hábitos y formas corporales de relacionarnos con el ambiente las 

que constituyen el background para cualquier establecimiento consciente de objeti-

vos, en otras palabras, de la intencionalidad (JOAS, 1996, p. 158). 

La noción de esquema corporal que elabora Merleau Ponty (JOAS, 1996; 

WEISS, 1999) nos permite entonces pensar el cuerpo no como objeto, como 

un conjunto de órganos biológicos, sino en tanto que comportamiento, como 

esquema para la acción. A los fines de nuestra investigación, nos interesa pensar 

el esquema corporal no sólo como acción motora sino respecto de la defensa de 

derechos como acción política. 

No hablamos de esquemas corporales individuales. Todo este esfuerzo 

que acusan los cuerpos se sostiene también por el sentimiento del otro 

próximo- prójimo. En el transcurso de su acción, las Madres no solo luchan 

por el esclarecimiento de las causas de enfermedades en el barrio y por el 

cese del daño, sino que también han desplegado formas de solidaridad y 

de regeneración de los vínculos en el barrio. Contra las descalificaciones y 

ataques que reciben de parte de las autoridades del centro de participación 

vecinal, las Madres han organizado distintas actividades para reafirmar 

su presencia en el barrio, por ejemplo un gran festejo colectivo del día de 

la Madre. En estos eventos no están las consignas de su lucha contra la 

contaminación, sino que hay lazo social y afectivo. Vemos en este vínculo un 

encuentro con la noción de intercorporalidad, también acuñada por Merleau 

Ponty (JOAS, 1996; WEISS, 1999). La misma refiere a la comunicación 


1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   ...   17


©historiapt.info 2019
enviar mensagem

    Página principal